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domingo, 12 de febrero de 2012

La Igualdad



Que te alegras, me dices, que te alegras me repites… Es entonces cuando imagino tu cara de satisfacción y tu dedo señalador, sentado en el trono del faraón, sintiendo como recorre por tus venas la razón… Sí, a veces siento que eso denotas, sin embargo se te olvida tu participación en la nota, no quería recurrir a estas horas, a éste método tan cotidiano, tan pasado ya, tan normal, no quería tener que contarte que el final se dio por dos culpables, por mi traición y por la tuya, por dos lunas menguantes en simulacro de locura.

Disculpa que lo traiga como postre en la cena de finalización, disculpa que siquiera lo mencione, pero no te puedes quedar sentado observándome en vano, no, mi cabeza y yo tenemos una disputa, pero apartando el corazón es que me hago la muy puta, la que vende lo que tiene para sobrevivir y se olvida de lo que siente y así lo deja de sentir, se tatúa múltiples veces y deja de sufrir dolor, se vuelve retorcida con creces y cree que así está mejor… Pero siempre uno con el nombre de señor, la capa de caballero y una espada en vigor,  se asoma a escupirle con satisfacción, a disfrutar de sus pieles, a retorcer sus paredes y a luego quitarle la sonrisa con estupor creyéndose hijo de los dioses, guerrero inmaculado y sabio ruiseñor, creyéndose dueño de la paga karmática, de la sangre derramada por su justicia esperada… Creyéndose de la coartada, el moral ganador.

Es eso y nada más lo que en tus ojos rojos estalla ya, odio, hediondo y viejo, podrido y eterno, inflama tus entrañas y te hace elevar, porque al final sí era una batalla en la que necesitabas tu ego salvaguardar, hoy te mofas de mis lágrimas, como si fuese eso una gran hazaña, cómo me da pena saber que esa es la esencia que guardabas tras la máscara…

Me ha dolido la verdad afrontar, me ha dolido aprender, me duelen los segundos en medio de la nada, el clamor de la guitarra, las canciones  que en media batalla, me hacían peregrinar, y es fuerte el sufrimiento, y es intensa la incoherencia, sin embargo ante todo el principio no ha dejado su morada, hoy que tengo menos que la nada, sé que estás mal.

Que te alegras me gritas, que estás feliz en tu vida, que los demonios que desperté los has mandado a los confines, que soy la más puerca imagen de lo que concibes, qué lindo es que me trates así, cuando jamás te traté ni la cuarta parte de esa manera aquí… Sin embargo he de callarme los hechos que sí fueron positivos de mi transcurso fugaz, he de callarme la otra mitad que posiblemente sea esa que siempre escondes, que el silencio me ronde, que se vuelva mi himno, pero no cometeré igual vestigio, seré la que guarda las frutas enlatadas, la que deja su familia, su morada, la misma que se quedó sin nada…

Pero entre fantasía, agonía y realidad masiva sólo existe lo que me ha quedado, he aprendido a callar,  he aprendido a disfrutar mi soledad, aun en la más negra estadía en la que el alma le da la bienvenida, aun queriendo amortiguar las heridas con limón y sal… Sé que he fallado, sé que nunca lo dejarás pasar, sé que me he traicionado, sin embargo ya no puedo seguir mirando para atrás, y si te da alegría mirarme de rodillas cada noche, si te sientes feliz de verme vacía, de saber que mi vida está revuelta, que no sé si existo o si esta es mi vela, si todo esto cumple con llenar tu corazón, búrlate de mi desgracia, sé tu mejor fachada y disfruta ahora porque luego no sabrás absolutamente nada.

Con el tiempo a golpes sin acabar, he aprendido a no insultar, he aprendido a sonreír, he aprendido que todo puede acabar pero algo siempre vuelve a empezar, la vida, el día cero, la felicidad de a momentos, estás tan seguro de todo que no has contemplado cómo será, ¿estarás listo realmente?

Me has dicho que te alegras, me ha caído realmente mal, es como un comentario al azar que sólo refleja tu pobre satisfacción sobre el dolor de los demás, he querido decirte muchas cosas y me he aguantado con picante en la boca y una que otra cosa que me hace congelar. Me has mandado tantas olas, las resumiría en una sola prosa: el odio que me das… Y te meces en el columpio de la vida creyendo que ésta es por fin tu partida y te carcajeas hasta no dar más.

Es siempre y lo será, ironía en la comida con la que cada día me nutro las heridas que están a punto de sanar. Hoy te mofas victorioso, tu boca sabe mal, los besos que te apasionan son una vil costra que se lava con verdad, el fuego que te exhala lleva firma de otra dama, misma a la que tanto odio le propagas desde ya. Y crees que has ganado, que has recomenzado, que esta vez no fallarás, esto es lo que hoy te digo, soy culpable, soy testigo, pero no soy tonta ahora ni lo seré jamás. Si hay cosa que maldigo me reitero y lo repito, no te deseo el mal. Que me enoje, que me duela, que me arda en las venas, pero aquí la consecuencia es para todos por igual.

-¡Qué asqueroso estuvo el postre! – has reclamado

-Quiero otro, señorita, ¿es posible, es capaz?

Yo sonrío con melancolía, no sabías que la comida en el restaurante de la vida no tiene remplazo ni otro final que no sea en tu boca aunque el sabor sea a porquería, aunque te vomites noche y día, aunque me escupas con ira haciendo caer mi silla para no sentirte tu tan mal.

Ana Lía Casvar

sábado, 11 de febrero de 2012

Qué se siente



-¿Qué se siente?

Me preguntas con algo de amor con algo de odio, qué se siente, con ironía me lo mandas al oriente, sin introducción, qué se siente, te refieres a tu persona  ¿no? Es un “qué se siente perderme”… Qué se siente perderse,  en el océano, en la derrota, qué se siente la desvalorización, el desamor, la boca… Si te digo la verdad no sé si me vayas a creer, estoy a punto de ebullición, se siente como la muerte, como la sangre, como la desesperación, como los golpes, todos juntos, como una violación, se siente como un infierno inacabable y encerrado, se siente todo congelado. Qué se siente, mi amigo, mi hermano, es como la total ausencia de todo, todos los lazos rotos, rotas las manos, las esperanzas se expiraron, el anillo salió del dedo, tu mano de mi mano, como salí de algún corazón, salí del tramo, las pintorescas figuras que en la piel se me pegaron, ejemplos exactos, millones de años en cada segundo inhumano, vacíos de todo, los sentidos sangrando, abandono de todo, hedor a daño… Yo creí que lo sabías sin embargo me preguntas qué se siente, es como morir lentamente sin poder acelerarlo, sentir que todo pasa pero dejas de desearlo, te lo digo hoy que escribo la televisión mirando…

Televisión viaje estúpido, gusano, no sirvió ni como droga, ni como anestesia, ni siquiera como vidrio polarizado. El sol cae en lo lejano, la roja tarde se acerca y se va alejando, ni siquiera hay viento en este infierno, así se siente, como una nada con la que tengo que vivir…

Entonces menos que lo entiendo, uní y uno mis manos y le rezo al dios que ayer había olvidado, quisiera dormirme despertar sin recordarlo, unir mis batallones y mandarlos al caño. Sé que te piensas todo es en vano, que la felicidad aguarda, que no depende más que de mí, te digo es así, sin embargo no puedo negarlo, se me esconde la lógica y me da luego con un palo. Tu mirada se pierde en el horizonte villano, el apoyo que oscilaba en las 12 mil palabras con las que me decías “te amo” pero el amor es la fachada más dulce del ego, si hoy no creo, y de ello estoy casi segura, no es culpa, es el templo, el templo negro al que me mandaste para encerrarme y jamás volverme a mirar desde algún peldaño. Te comprendo, cuando el dolor es tanto que trae a su invitada locura, no hay garbanzos junto al pollo ni espesura, queda todo para la cena, y mientras el tiempo espera, se ha podrido el alimento, me recargo los pulmones, dejo caer mi armamento, porque todo es una mentira, como la ilusión, como la vida, como tantos juramentos, porque cada uno camina donde le es más sencillo el lecho, y donde calienta la gallina los huevos. Eso hoy lo entiendo, por tanto es que recalco, el amor es la más dulce fachada del ego, algunas veces vence al mismo tiempo.

Qué se siente, se siente como cuando la serpiente mordió al Principito, se siente como la muerte, como un requisito para el que se creyó fuerte, las estrellas se ríen y  lloran, ¿es tanto el odio que atesoras? Y por supuesto que quieres lejanía, no te soportas esta apatía, es entonces cuando comprendo que soy la rosa del asteroide y que vos, te encontraste lejos todo un jardín. Pero aunque lo dudes me conoces, en el fondo, sin sombras en los ojos, sin labios de carmín, me conoces el sonrojo, la vergüenza que alguna vez sentí, conoces lo que me acompaña cada noche que dormí, el respiro de las mañanas, como brama la llanura y la montaña de mi patria y aquel jazmín, ya tu sabes qué se siente, o tal vez es que no, la nada que me envuelve, puede luego ir por ti, no te aflijas compañero, que ya pusiste la firma y este es el fin.

Así que qué se siente, balbuceas aun, se siente a fin, fin de la función, fin de la audición, fin de la secuela, tu quedaste bien parado y al resto que le duela.

Por eso algún día, cuando aun sonría, te veré a la vuelta. Me abrazarás completa, querrás coser la herida para ese entonces parte de mi piel sería, verme quieta, ver el punto de partida y cómo diablos la ironía acabó con toda esta tela, reirás de por vida por la locura mía, por la absurda existencia, al día cuando estés en tu cama mientras despiertas, cantaré las mil canciones con que te mataste la cabeza.

Ana Lía Casvar

viernes, 10 de febrero de 2012

Proyección



-Qué he hecho


Me preguntas, qué he hecho, podría ser cínica ante la turbulencia espeluznante y citarme un par de condiciones pasadas para explicarme o sencillamente decir nada, como una nada absoluta tan absoluta y clara que se vuelve irritante, pero no tengo ganas de excusarme ni tengo excusas, llamarlo todo locura sería otra aberración mía y posiblemente no te responda nada, “qué he hecho” es una pregunta muy extensa en realidad, he vivido de alguna forma por más tenue que sea, sé lo que es necesitar al aire para respirar, el alimento para que éste, mi cuerpo tangible, exista en esta realidad física; sé lo que es sentir, el tacto, el calor, el frío, el viento, emociones, la paz, el dolor, los movimientos… Entonces algo he vivido, un algo muy miserable, últimamente todo se proyecta por momentos de una sola vez, vienen dudas, viene una confusión muy grande, ya te conté antes que he dudado mi existencia, ahora pienso que el amor es una ilusión egocéntrica, quisiera estar equivocada y te pediría me lo vengas a demostrar,  pero estás donde estás y no vas a venir, está bien así, no sé si es como debe ser pero al menos es como es y no hay que darle mucha vuelta.

Qué he hecho… Ciertamente hoy me siento mejor, no me he tomado ninguna pastilla anti realidad aun, sin embargo tuve que sacar valentía de donde no existía nada más que oscuridad, ponerme mi armadura y hacia la guerra andar, la guerra con todas las personas que albergo dentro mío, la guerra contra lo más déspota, el peor villano interno, uní mis manos como lo hacía antes, recordé los momentos del pasado pero me repetí incansablemente que ese pasado junto con la proyección que hoy le doy no es más que una imagen perceptiva, la única realidad que alberga es que es intocable, prácticamente recordamos que existió pero ya no existe. Así me he ido curando, curando, curando… Risa me da hablar así después de todo lo que en mi cabecita ya algo inestable, ha rondado. Risa por la ironía, dije antes que todo es y será ironía. Siempre.
Así que me comprendes pero a la vez no. Es una paradoja que algún día en algún momento bajo algún sol o luna, se reconciliará. De ese entonces tampoco sé mucho, lo único que puedo saber hoy (aparte de esa nada tan absolutista) es sencillamente que todo mejorará, por la única razón de mi deseo ferviente porque suceda, espero llegar a comprender que esto, todo esto realmente valió la pena y si seriamente no llegase a suceder así, pues al menos para entonces ya esto será pasado.

Me escucho mejor hoy ¿verdad? Lo sé lo sé. Si te hubiese escrito ayer no sé qué habrías pensado, posiblemente que tenía ya cuchillo en mano, un balde vacío al lado, unas fotos, unos libros, tus palabras torturando, no tenía sentido, dejarme ir quedarme, para mí ayer esto era lo mismo, los minutos eran una estúpida medida que solamente me indicaba cuánto más tenía que seguir en agonía, y la miseria de la soledad mirando los ocasos día con día, como una maldición hermosa que me recordaba únicamente que no había salida, estaba sola y todo el mundo a mi alrededor, estaba triste, quería llorar y me tenía que contener, pensé muchas veces ¿será esto depresión? Recordé las depresiones tuyas, me callé la boca figurando cuanto me merezco esto por consecuencia, sin embargo la crítica viene de más.

Así los días se van, se pasa una semana laboral, vienen los días de descansar, y rápido se vuelve a empezar. Entiende que todo tiene su lugar, aunque yo no sepa nada, digo nada más, soy la proyección de tu realidad, las miles de incongruentes filosofías que se me vienen a irrumpir la paz, las mentiras que antes solían ilusionar, el pasado y los errores que hoy me quieren desquiciar, las mil y unas formas en que pudo todo cambiar, no tengo ya pinceles para otra cosa pintar, la rutina no es ligera, los ocasos y las noches salen a derramar, por más idiota que parezca la televisión es la única que me hace olvidar, es la droga que me inyecto o las pastillas pro paz, el  único humor del día, la única luz cegadora, por ahora, por ahora, cuando vuelva todo al caudal, me esperarás en el rincón de tu oscuridad, solo, desposeído y ultrajado una vez más, sabías que todo es proyección, aquí y ahora, después allá. Sabías que no puedes escapar, revuelcas las cosas y te haces mar, cuando por fin comprendas… Sí disculpe, hay una cuenta por pagar. Señorita muerte, yo le pago mi mitad. Me compré unas vidas más, aun no muero, no, no, aun es muy temprano y la función apenas va a empezar. – Sólo deme agua, el sabor me lo dará la obra teatral.

Ana Lía Casvar

miércoles, 8 de febrero de 2012

Inactividad



Qué estará pasando – me preguntas mientras las hojas afuera se mueven. Mientras el universo brinda un trago y yo me quedo sin hierbas. Qué estará pasando, te digo esta pregunta ha rondado ya incasablemente mi cabeza. Ciertamente me gustaría poder responderte pero la lentitud versus rapidez de la inercia ya es muy polar, tan polar como esta gravedad aberrante y esta inconsistencia restante, como estar mirando la vida pasar a través de un vidrio sucio y oscuro, y sentir que todo es un silencio majestuoso mientras camino dentro del túnel con los minutos mofándose de mí.

Me gustaría saber muchas respuestas al sin fin de interrogantes, ¡oh sí! Y bailar y sonreír siempre electrizante… Pero tengo que decirlo, heme aquí y ahora amordazada por mis propias manos, ya no sé si camino y hablo o si será todo una ilusión apestosa, otra más del barro donde me he hundido lentamente o he caído por gravedad. Qué más da.

Así que sé que me miras frío, cíclope de rayos negros, como si el mundo estuviese a punto de acabar pero intentas sostenerlo. Me siento tan inerte, tanto, tanto que he dudado mi existencia, ocuparé ¿pastillas anti realidad? ¿Será esto decadencia? Si lo pudiera descifrar digo una vez más, si fuese yo capaz, dejaría entonces abiertas las puertas, arrancaría el techo de la casa, podría mudarme de planeta, irme lejos a mirar estrellas que por aquí no pasan, pero eso es fantasía bipolar  y hoy estoy amordazada, sí amordazada a esta realidad.

Que todo es vanidad, dejo caer mi cabeza en la almohada, todo es vanidad, las horas parecen malgastadas quisiera no acabar, justamente en medio de la hoja blanca una salida encontrar pero siempre viene una sonrisa a estallar, la esperanza a engañar o alentar, los arreboles nauseabundos llenos de prisma y más, quién soy yo para acabarme, acabarlo todo al final, en quién me he convertido o qué disfraz me vine a encaramar, sabré yo de las verdades que aguardan en el despertar, o seré más que una niña parte de algún mar…

Quise huir contigo, te repito en silencio, no me escuchas y no invento, me he desintegrado sin dudar, ¿estarás ahí por algún lado? Los gritos vienen y se van. De pronto todo parece encajar, los cabos se vuelve a atar, es este el ciclo del que hablaba, y otros ciclos que en su función van. Me limpio la gabacha, saco de mi bolso aquella cucaracha y el ancla de collar, apretándolo a mi mano ésta sangra, cae luego una carta, palabras y llantos vuelven en mi cabeza estallar.

Entonces miro la montaña, el viento que corre, el ventanal, miro la libertad de los pájaros que se lanzan sin dudar, me siento libre y angelical, tal vez lo logre, tal vez pueda, tal vez llegue a terminar.

Ana Lía Casvar

lunes, 6 de febrero de 2012

Preludio



-¿Cómo estoy preguntas?

No estoy, ni estoy, mañana luego lo sabré.

La absurda estadía se hace eterna, como eternos confines con luces de fuego rojo que se apagan lentamente en cada letargo ansioso.

Y esta eternidad  vuelve a fundir secuelas, rencor, odio, ardor de muelas; sin maquillaje la maleza, sin tacones se acerca y dirás que no tengo remedios, entre copas te confieso, entre líneas, entre el ácido adverso, entre asfixia, entre la droga, como soledad se atesora, como demora, a la muerte demora… y esa muerte que se viene sólo de a pocos sorbos de locura, que me nutre, que me ayuda. Decía que te confieso…  ironía es siempre y sólo es ironía.

Encontrarás entonces en mi pupila avaricia y masoquismo. Quisiera saber cuánto dolor soporto, me creo de hierro, como una nave, metal, como un extraterrestre sin terreno, sin emociones, sin sentimientos, con una mente ágil y poderosa, pero aun cuando siempre lo intuí así, tal cual un video de electrónica veloz, como todos los abismos juntos, un viaje atroz… aun en la simple corriente del agua transparente corren ilusiones, ¡oh! Miro hacia dentro y yo, pues, de hierro no soy.

Eternidad condicional, aun cuando pareciera haber algo o alguien al final, sólo se puede tratar, lo que sea tratar, con las alas rotas y un imán.

Entonces entiendo bien que la locura tiene toda una amplia y extensa jerarquía,  niveles, subcategorías, cosas de sentires, cosas de haberes, pura energía cinética emergiendo, si yo supiera cómo igual tampoco podría detenerlo. Honestamente la locura ya me está enloqueciendo. Viene la paradoja, me despoja, me arrebata, viene la moral con toda su manta, las patrañas ya sin vida y la vida que se pasa.

Me señalas, te ríes conmigo, me odias y me amas, quién soy para evitarlo pero quién sos vos para disfrutarlo acostillas mías. Me sigues señalando y te hinchas de envidia, haces contrabando con cada palabra dicha, cada vez entiendo menos pero después de cada noche vuelve el día. Un ciclo eterno, una eternidad condicional, todo es tan pero tan igual que a la vez existe diferencia, las versiones se actualizan y se extingue la inteligencia. A éste punto no sé qué será mejor o peor, el tiempo inerte sin sentir nada, el tiempo vivo en el ciclo eterno del sentimiento y la emoción, culpando a los demás por la propia condición, pero es la naturaleza, perversa o tal vez la ilusión de ser algo más que todo esto, una hoja que libre se mueve con el viento pero atada está a su tallo para poder seguir creciendo… Te dije es y siempre es ironía.

Tal vez algún día también me extinga, el lujo de desaparecer por “magia” no se me va a conceder, seguiré creyendo por ratos que soy de hierro o que soy extraterrestre, vengo de otro terreno, de otro milenio, viajo en el metal de mi cuerpo, una nave espacial, me cubro con un velo, moribunda la ciudad en silencio el campo con veneno, hay y no igualdad, la energía viaja creando electricidad, si un día vuelves la ceguera seguirá. El sentido no es capaz, ya no es capaz. Es sólo la ironía una vuelta y otra más.

Ana Lía Casvar

viernes, 6 de mayo de 2011

ÉL



Yacía ahí
entre el abandono existencial
entre la idea y la verdad
de lo que se quiere y lo que es
entre lo surrealista
al paso acelerado pero lento
mirando la ausencia del espíritu a su alrededor
y en su interior un continuo lamento
y el sin sentido albergando su espíritu
el vacío de una casa que ya no es hogar
el recuerdo y los restos de lo que una vez existió
la maldita realidad
tratando de volver a su serenidad
pero perdiéndose en el camino
el vestigio de tan vana ansiedad
una cama estrecha
una televisión escueta
miles de pensamientos consumados con el fuego
sin existir el aleteo
trata de doblegar la realidad
se concentra en así verla pasar
está solo
tanto que disfraza su soledad
cree que no quiere compañía
y ninguna le sacia de verdad
Escucha risas a su alrededor
busca pretextos para arremeter contra su "opresor"
no entiende del abismo
se encuentra vacío
todo se perdió
entra el viento por la ventana
buscando cada mañana
dejar un polvo mágico
que le consiguiese curar
revolotean los papeles por todo el lugar
pasan los minutos
en el silencio diminuto
entra el frío a desgarrar
lo que si acaso queda aún por atrapar.
Pero se le ve en su mirada caída
la falta de su brillo infantil
y su sonrisa fingida
deja aún más qué decir
y el espejo que aún cuelga
cual recuerdo de su amada jerga
Cual recuerdo de su presencia femenina
aquella que le abate su culpa canina
el viento mueve las cortinas
transparentes casi
con espesor de tonos verdes
y en sus girones de viento enfurecido
va marcando un paso adormecido
en su piel
que busca cariño
pero se lo niega a sí mismo
ya nada tiene sentido
cuando se niega lo que siente
porque casi jura que para sentir no ha nacido
e incluso hiere con su espuela
con sus tijeras
con su cuchillo
mata todo lo vivo
quiere sólo morir
y no entiende nada
ya no intenta vivir
ya no sirve para nada
ya no sabe ni quiere saber
ahora sólo quiere yacer
en la cueva sin final
buscando al fin acabar...
Ahora sólo quiere lograr
su realidad reverter
ahora sólo quiere verter
el veneno que lo deje irse de una vez.

Ana Lía Casvar

lunes, 25 de abril de 2011

Distortion


Brown eyes condensed
Reach red lips immersed
can you tell me, horrible witch
what did you do to kill this bit?
Whispered hate comes to get in my skin
Tell me witch what you did
Did you raise your poison into him?
Did you raise his will to kill?
Have you make the bitch returns to grave his will?
I have no thoughts of anything else
I remain quiet in this hell
I cried and screamed a lot in public ways
Now I punish myself...

Oh Fulvia you are far away
Skull of tears you are yet
my friend my nightmare
I dream you are okay
Since I am not at all
I blame myself dear Fulvia
I blame me for this fall
I wish the logic could not leave me
I have attached the paranoia inside of me

Has always been me
I know and I say this with tears
Dear witch of dark loneliness
Do you hate me this much or
for real, this is all I just deserve?
I see him walking away with no sense
I want to embrace him
just to hold his hand again
He is becoming mythical
close to me but far away in distance
He is lost
I simply wanted to find him
What a curse!
What curse was put into our destiny?
Why the cruelty had to take our infinity?
Now I just have a paper
A baby
and pain
I wish I can close my eyes
and just forget
I wish I could erase
all these marks
from my blanket
But I recall his smile in the wind
of my memories
And you know what?
Not even my most powerful desire
can make that smile does not look happy
Then here I find myself
Alone and waiting for nobody
Thinking instead
Feeling how I am not well
Dear Fulvia
He was afraid of you
Did not you tell him something bad? Did you?
If I could only understand
but I keep praying for a miracle
Should I keep fighting witch?
Should I take me to the end?
Should I remain?
Should I leave?
Should I stay?
Should I kill what I am feeling?
just to keep myself alive
just to force me to be awake.
I am dying then to rebuild my essence
I may born once again.

viernes, 22 de abril de 2011

Drenaje

Cuando las ideas que salen a podrir la razón
se asoman ya pobres sin sustento y sin sazón
es cuando todo vuelve a la calma…
Yo he andado de un lado para otro buscando mi “spot”
 pero justo cuando creo encontrarlo
pretendo creer que todo ha finalizado
y es cuando viene el resbalón.
¿Cómo explicar?
Es un complot universal mental,
 los impulsos eléctricos a punto de explotar,
una subida una bajada, el vaivén sin final,
la contradicción que acompaña a la ironía y su afán,
gritos viejos que se albergan en la memoria y caen pesado en el paladar,
vivencias que duelen, mentiras que dañan la venda emocional,
si la herida estaba sanando se rompe y sangra de nuevo
en un eterno y cruel danzar
Yo miro mis manos
Cansadas ya de pegar
Contra el imbécil tarado
Que disfrazado
Mentira tras mentira
Va despedazando
Mi corazón sin piedad
Y no quiero rendirme
Amanece y me levanto un día más
Y no quiero volver
A esta estupidez
No quiero verle los ojos
No quiero saber
Si le importa o no
Total yo sé la verdad
Aunque la quiera mi cabeza volver a crear
Vestirle de seda
Para volverme a engatusar
No hay más fortaleza
Yo salí de esta prisión
No quiero morir
Yo quiero vivir
Ser libre y tal vez
Volar para siempre
Lejos de este vaivén
Yo quiero sentir
Ya no más el dolor
De lo que dejó de existir
O jamás existió
Yo quiero sentir el sol calentando mi piel
Sentir que vivo otra vez
¡Pero qué enemigo tengo preso en mi interior!
En su afán invencible
De querer encontrar al amor
De verle los ojos briosos a una niña y en pos
De creer que todo está en calma
Volver a encontrar a la bruja malvada
Burlándose de mi mala pasada
Yo no tengo el poder porque a veces lo dejo ir
Y pretendo volver para reconstruir
No sirve
Volver nunca sirve
Cuando él que puede dormir
Noche tras noche sin llorar ni sentir
Yo paso la noche cual pesadilla oscura
Brindándome una retorsión
Mental bruta
Ya de verdad no quiero llorar
Recuerdo imbécil lárgate para no volver jamás
Déjame tranquila un segundo y  más allá
No quiero amarle ni quiero extrañarle
Que se largue y ya
Que me deje vivir
Que me deje de drenar
Segundos, minutos, horas sin final
Que no me atormente en mis sueños
Cuando al fin pueda soñar
Que no se burle más de mí
Porque no lo pude hacer funcionar
Y aunque duela con razón
Ya no importan los motivos
Déjame irme castigo
Deja volar a esta estrella
Que aún cuando el recuerdo me muestre sus ojos
Y con antojo a sus labios me quiera volver a abrir el cerrojo
Nunca olvide que no tiene sentido
Bruma de desesperada contradicción
Déjame matar la coalición
Déjame construir mi cielo
Y revolver este universo
Para un nuevo comienzo
O para mi nuevo infierno
Déjame ser libre sin condición
Déjame ir, desgracia podrida,
años sin sol
Déjame volar piedra sin vida,
Ventana omitida,
Cueva de estiércol,
Farsa consumida,
Déjame ir invierno,
Demonio de veneno,
Poción falsa de amor.

miércoles, 13 de abril de 2011

Del Delirio al Texto


Hay veces qué sólo siento la tempestad hirviéndome las venas
Hay veces que descaradamente la ironía por mi alma se pasea
Siento el aire en mi corazón
Es el soplo del dolor
Viene y se va
Cual pesadilla fugaz
Cual canción en danza mortal
No encuentro razones
Y se pierden las ilusiones
Pero siempre aguardo hasta el final
Cuando el final más lejos está
Cuando sonrío aunque pareciera llover
Y en el silencio sólo apeteciera llorar
Porque la fortaleza de los dioses
Recae en mi mirar
Dime ¿cuál Morfeo fue capaz?
Si mi alma condenada está
Y se incrustan las palabras en mi sien
Buscando en versos nacer
Buscando otro recoveco en mi interior
Ahogándome la intención
Podrías creer tú, mortal humano inferior
Que vencerme en mis días  podías  cuando ni puedes revolver mi  interior
Creías que la luna poseías
Cual hechicero feroz
Se te olvida que la mortalidad se hunde en tu herida
Sangra invertida
Te hace débil y vasto hablador
No conviertas en un soplo olvidado
El poder que de antemano
Se me fue dado
¡No señor!
Dime Morfeo ¿cuál fue la fémina recelosa,
Que embriagada en su rebelión,
Quiso mofarse de la diosa
A la cual la nobleza le rendía culto
Sin que nadie pudiese apagarle el sol?
Dime si los de “arriba” señalan con crítica y mal son
Si es verdad que el cielo es eterno
Más aún será mi indiscreción
Que la verdad clara o no
La veo escondida en cimientos
Queriendo ser secreto
Para un montón de necios
¡Qué batallón!
yo que me esmero
En ganarme el infierno
Me mofo tanto de los dedos
Que me apuntan con envidia
Con maldita represión
Mírame mortal humano
Cual si yo no fuera tu hermano
Sino tu enemigo
Un podrido vestigio
Que te viene a reventar tu delirio
Mírame cual la bruja que siendo quemada
Ríe deliciosamente a carcajadas
De la ingenuidad absurda
En el que el pensamiento humano abunda
Por pura estupidez conjunta
Yo que guardo mis sofoques
Enloqueciendo en el mar de Herodes
Danzo sin querer hablar
Porque cuando se me escapan las ideas
No hay dios que las detenga
Ni arma que me pueda hacer callar
Elevo en silencio
un grito mudo al viento
porque esto que poseo
es más que eterno
y pegado está a mis adentros
como las paredes de mi infierno
no me malentiendas soñador
no quiero despertar angustia
ni vengo en son de guerrero asfixiador
si mi piel se ajusta
al deseo aterrador
de nada más cantar un verso
en un día en que el infierno
mi nacimiento gritó…

Ana Lía Casvar

lunes, 4 de abril de 2011

Not in-Sanity


I need to be free
I need to fly away
I need to run
I need to stay
I need the silence
to come out of my sense
I need the screams
to take me out to dance
I need the pleasure
of being lonely
I need the gesture
in front of me
I need the craziness
to call me
and the logic
to never hide
through my skin in panic
with my weakness
I need to talk
but though to stay quiet
I need to stop crying
I need to let go
I need God to tell me
what the hell is wrong
or the devil to come and get me
to finally burn my soul
I have no sense at all
I just remain trying to find my missed call
I look up in the air
I keep trying to find my place
I look in the floor
in the bright eyes of the sweetest lady
I call her my baby
But though
I keep missing something
Something that I do not know
Madness gets me
Blowing it all
I close my eyes
I put my hands on my ears
I repeat constantly
"Please forgive me"
I find no replies
Not even lies
I just lay
I just close my eyes
And my ears
until sanity
comes and finds me...

Ana Lía Casvar

jueves, 17 de febrero de 2011

Eternity Awaits


Fear is cold
I feel the air is condense
I am no longer frozen in this earth
the land that gave my breath
I feel it from the horizon
have my weapons on
in my skin awaits the lord
I can feel your cruelty
but I am no longer alone
I know the hate embraces you
I feel sorry you are gone
one time we raised our hands
together made promises
if something went wrong
with you
my dear soul mate
then there are flames everywhere
I feel its burning
but I am standing
I am not falling
I extended my hand to you
but hate is too human
to let it go for you
illusions come and go
mind is twisted
all my principles were mixed
but I am standing
I kept walking
eternity awaits
want to go with me?
You can walk here
but I can’t stop
no longer in the pain
your eyes are red
melted in the rain
my love was in the mirror
you said it before
when it gets harder
you must be up
I am just walking
and I really can walk alone
Redemption is there
where eternity awaits
the light is guiding me
you can come with me
only if you raise yourself
Please forgive me
eternity awaits
I'm no longer attached
I kept walking as I flashed
my fantasy is on the floor
I am not sleeping
soul
this is not a dream
either a nightmare
this is me awaiting
this is me fighting
my redemption is coming
eternity awaits
Hate is on your veins
but my love is not in vane
if you want you will find me
where eternity awaits

Ana Lía Casvar

miércoles, 16 de febrero de 2011

Mental Disaster

Chasing me
instinct of murder
Chasing me
power of hunting
Chasing me
There is no one
there is nothing

My hands are clean
but dirty
contradiction is between
my soul awaits in here
I see you far away
Hiding
I am sorry dear
but I am still here
watching

I am but not alone
you know I know
the mirror is now on the floor
I just want to see you
my lord

Ana Lía Casvar

miércoles, 9 de febrero de 2011

Estado



Como el aire que flota intangible en los poros de mi alcoba
Siento terso el movimiento que hacen necios estos pensamientos
Viajan y perciben cuanto mal me están haciendo
En esta soledad
Miro el vacío que hay dentro de mi ojo
Cuando veo más allá
Y si no hay nada más que esa tendencia macabra
A remendar lo que se ha roto
Para no botarlo porque está viejo
Para no cambiarlo porque acostumbrados estamos a ello
Para no ir en busca de algo nuevo
Y las manos ya arrugadas
Se cierran y se abren
Adormecidas y resecas
También ya se ven viejas
Y se pierden en el abandono
De los días en medio de la nada
Donde no hay entendimiento
Sino oscuridad llana
Y el humo de una vela apagada
Pero como todo viaja en el aire
Con el que el mismo pensamiento
Se ahoga lentamente
Como todo llega al cerebro
Y hasta de él sale lo que veo
Y ahora sólo estoy
Buscándome mi lugar
Discordante entre la niebla
A punto de llorar
Recordándome palabras
Ilusiones sin parar
Me elevo entre la hierba
De este pantano bipolar
Y no inhalo fantasía
Solo quiero realidad
Antojada de la vida
Un intenso respirar
Me abarca las vías
De mi jadeo voraz
Y miro en la lejanía
Donde ya no hay rival
Callo y es la melodía
Este silencio que se clava
En la sien de la agonía
Para a los demonios calmar
Y esperaré…
Aún cuando no es fácil esperar
Aún cuando no hay verdad para creer
Y aún cuando el castillo de la ideología
Y de todo lo que he pensado
Se ha desvanecido contra el espejo malvado
Y yo sentada en la silla
De la condena final
Tan sólo esperando
Por lo que ha de llegar.

Ana Lía Casvar

jueves, 3 de febrero de 2011

Letras Perdidas de una Mente en Decadencia I



Se sentían como  un frío asesino
las paredes escurridizas de una casa sola mas no deshabitada
sola pero no abandonada
aunque y por su condición estaba en un punto de abandono
eran unas escaleras casi como las que se cruzan para nunca acabar
y chillaban con cada mínimo paso que estaba por dar
y bajando en su madera vieja con aquel olor a humedad
con aquel frío ponzoñoso
con aquella oscuridad
y un silencio que amortiguaba
el sentido de saciar
el misterio de seguir bajando
para encontrar su final
ahí estaba entre peldaño y peldaño
el afán

Y en esas paredes rasgadas
viejas fotografías se albergaban
y recuerdo al niño en su disciplina
cabello revuelto y en forma de sortija
casi blanco y negro
algo pálido y espeso
serio
y otras fotografías más
yo seguí bajando para encontrar
unas pinturas adheridas a la pared
pintadas con fino cincel
y una mano algo artística
no recuerdo con tan minucioso detalle ya
Y después llegué
las observé... habían cuatro puertas
el aspecto lúgubre aún acompañaba el lugar
cuatro puertas algo de abandono
silencio aterrador sin más
una sonrisa que me esperaba al bajar
eran cuatro puertas
una cerrada y tres abiertas
la cerrada prevenía que entrara el escuadrón
era Jack,
callado a ratos e inquieto a otros
pero para ser quien era estaba sereno
casi y siempre sereno
nunca llegué a tocar a Jack pero sí tenerlo frente a frente y fue una vez más sereno...
y las tres puertas restantes eran alcobas viejas
un poco de desorden quizás
un recinto en el fondo de un lugar
la primera de esas tres restantes era la que tenía al frente apenas al bajar
y a esa iba con don sonrisa de cristal
alcoba pequeña
un aire raro sin más
colchón a la par
computadora al final
unos cuantos colgantes de video juegos
muestras de un amor pasado fugaz
una espada pequeña
cosas viejas
color fuerte
y Jack
en la ventana Jack
asomándose con precaución
tímido y voraz

Tal vez estaba yo donde no debía estar
y tal vez sin importar si fue así o si no
algo había en su trasfondo infernal
-hablo del "sombrío" Don Sonrisa de Cristal-
no le recordaré como al niño con su disfraz
en uniforme escolar
no le recordaré como al hombre
con sonrisa de cristal
porque total
y en total frialdad
no me importa él
ni en el momento qué fue su prioridad
me importa qué pasó con ese lugar mental...

Si las dimensiones de la mente viajaran aún más
algo por descubrirse en la sien de esta tierra está
y es ese lugar del que hablo recordando las visitas a Jack
que se dilata el ojo
cuando encuentra una verdad
y se cierra la mano
al calor encontrar
que si viajan desnudos
el sarcasmo y la maldad
resguardo mi sueño
aquel sueño fugaz
que sabor a su dueño
jamás separé
de alguna forma audaz
los pies incrustados a mi realidad
no tengo que darle al recuerdo
alimento para suplantar
el momento presente
con su imagen mañosa
manto de vela
apariencia estelar
porque cuando no hay luz
saben todos que todo se ve igual
Y como el dolor es una ilusión
metida ahorita en mi pulmón
no tengo más por gritar
que si no lo digo en calma
no se creerá...

Y era una casa vacía pero llena
o acaso apenas llena pero vacía
y eran niveles de encanto y desencanto
simpatía
alevosía
en fin contradicción
cuando una baila en la super-realidad
vil imaginación
traviesa bipolaridad
se forman y unifican
ideologías
a contrariar su rival

Y entonces sale a relucir
con brillante vestimenta
el Príncipe de Ruiz
aquel matiz
con un sabor a deseo
del que acaso nos estuvimos
haciendo en la cabeza enredos
porque todo viaja en la mirada
por espejos y espejuelos
y no hay más que decir
cuando se dice
que el fluir de un pensamiento
y si un día en la noche logras no mirar
agradécele a la oscuridad
y si acaso en esa misma noche el frío has de sentir
permanece quieto esperando huir.
mas no por hielo se toma el pecho frío
ni el silencio es de los que sólo callan
hay más después del alba
y atrás del velo
que sin querer o queriendo
muestra después la cara
para luego partir al entierro.

Y era entonces una escalera empedernida
y una casa sombría
y una risa de cristal algo engatusada
y una alcoba mal usada
y una canción profanada
y Jack que a todo esto tan sólo miraba
y era la mente en su máxima expresión
pudriendo los sentidos
extirpando los latidos
saboteando la imaginación
vislumbrando el camino
perdiendo la razón…

Ana Lía Casvar